
Un episodio que conmovió a miles de personas hace algunas semanas, con la mortandad de aves guaneras y las heridas de lobos marinos atrapados en redes de pesca, nos motivó nuevamente a la reflexión sobre la difícil relación entre el hábitat marino y las actividades extractivas. El episodio pone en jaque, una vez más, la convivencia de estas actividades en las cercanías de la costa.







