
Científicos posicionan a Atacama como polo para la investigación y la formación en paleontología

Los doctores Philippe Moisan y María Belén Lara, paleobotánico y paleoentomóloga, investigadores y académicos de la Universidad Atacama (UDA), del Departamento de Química y Biología (Facultad de Ciencias Naturales), participan en la reconstrucción del primer ecosistema triásico completo de Sudamérica, en la Formación El Mono, un yacimiento paleontológico y geológico ubicado en la precordillera, a unos 140 km al noreste de Copiapó, que preserva plantas, microcrustáceos, peces e insectos que datan de hace más de 230 millones de años.
Desde este año, la Universidad de Atacama ofrece un programa inédito en Chile, la Licenciatura en Ciencias con menciones en Astronomía y Física, Medio Ambiente y Recursos Naturales y Paleontología. Asimismo, se destaca para el año 2027, el inicio del Magister en Paleontología y Evolución. El campo laboral para paleontólogos incluye la investigación científica y académica, tareas curatoriales en museos e instituciones públicas y, crecientemente, la consultoría ambiental. De esta forma, la Universidad de Atacama permitirá que sus estudiantes puedan desarrollar una trayectoria académica completa, desde el pregrado hasta la especialización avanzada, sin depender exclusivamente de programas en el extranjero o en otras disciplinas afines.
“La paleontología trasciende fronteras territoriales, ya que los organismos estudiados no reconocen límites geográficos actuales. Es una disciplina fundamental para comprender la evolución de la vida y los ecosistemas, sin limitarse a aplicaciones utilitarias inmediatas. Además, la disciplina contribuye a la conservación y protección del patrimonio natural. El trabajo es multidisciplinario e involucra la colaboración con geólogos, biólogos y expertos internacionales, dada la escasez de especialistas y la necesidad de conocimientos complementarios”, explica Moisan.
En 2025 el trabajo logró visibilizarse en una revista científica de alto impacto internacional. Moisan destaca los sorprendentes hallazgos en El Mono, una reserva exquisita para la ciencia donde hubo “una maravillosa laguna inimaginable” – en sus palabras- en las que han encontrado plantas, insectos completos, peces óseos, tiburones e invertebrados de agua dulce. A ellos suma vestigios de hongos, helechos con semillas, helechos, gimnospermas, equisetales, entre otros.
La especialista explica que, hasta ahora, se conocían registros de insectos en Concepción, en la Formación Santa Juana, pero lo novedoso es que en Atacama aparecen completos. Asimismo, en localidades triásicas de Argentina, Lara había encontrado insectos parcialmente articulados, o partes de los insectos, por lo que esta zona nortina es privilegiada para este estudio.
En el caso del Dr. Moisan, desde 2018 en Chile, de regreso de Alemania, estudia rocas portadoras de fósiles del finales del Paleozoico y del Mesozoico, incluso anteriores a la aparición de dinosaurios, investigando todos los grupos de plantas. “Al igual que la astronomía, nosotros no nos limitamos al territorio. Nuestras investigaciones no se limitan a un lugar, ya que los organismos no reconocen territorio. Temas como la conservación y la protección del patrimonio, por ejemplo, están íntimamente relacionados con la paleontología".



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