
Variadas presentaciones, desde los niños de la escuela artística, hasta el profesionalismo de los músicos de la Orquesta Regional, dieron realce a la jornada.
Variadas presentaciones, desde los niños de la escuela artística, hasta el profesionalismo de los músicos de la Orquesta Regional, dieron realce a la jornada.
El interés del público fue tal que se debió ralentizar su entrada, debido a que el lugar del evento tenía un aforo máximo de 150 personas. La Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Laura Díaz, valoró el esfuerzo y la resiliencia de los artistas iquiqueños, quienes aportaron todo su talento y su energía para retomar el espacio público con una actividad altamente valorada por la comunidad.
Son como una marea multicolor: gota a gota copan los espacios públicos de la ciudad. Instalan sus equipos de música y, a los pocos minutos, desatan sus ganas de bailar y muestran sus cualidades coreográficas. Son los fanáticos del K-POP (música de Corea), una verdadera fiebre de bailarines que recorre la ciudad y que conviven con los ritmos tradicionales del norte chileno. Una buena muestra del mundo que viene.
Son las guerreras silenciosas del norte chileno. No tienen espadas, pero sí estrategias milenarias: raíces profundas, hojas pequeñas, tallos duros, y una paciencia infinita. Mientras otras especies se marchitan apenas se acerca la sequía, ellas siguen ahí, firmes, austeras, imperturbables. Desde tiempos inmemoriales, los habitantes del desierto han sabido aprovechar al máximo la brea y el cachiyuyo no sólo resistió el ambiente extremo, sino que se convirtió en una planta mejor adaptada.
Mamacoca, coca coca, kuka y coca huánuco son algunos de los nombres que recibe esta planta de los Andes, un arbusto cuyas ramas se extienden desde la base llegando a alcanzar alturas de 3 o 4 metros.
Pese a liderar compromisos internacionales por el cuidado de los océanos, nuestro país encabeza el listado de muerte de ballenas por colisión con embarcaciones, y los varamientos ocurren principalmente en la zona sur. Por esta razón, la organización ambientalista pide reforzar la protección de esta especie en las regiones australes, y que se eviten proyectos industriales que repliquen esta situación en otras partes de Chile.
Científicos analizaron cómo dos legumbres que se consumen en Chile —Phaseolus vulgaris (poroto) y Pisum sativum (arveja)— pueden sobrevivir en suelos con exceso de sal, un problema creciente debido al cambio climático y el uso excesivo de fertilizantes.
Comparten el prestigio de tener la mejor calidad de vida del norte del país. A sus atractivos, suman -desde hace algunos años- una envidiable oferta Inmobiliaria. Son ciudades donde la vale la pena vivir o invertir para el futuro.