
Eran las Indias, habitadas por indios (no hindúes), a los cuales los españoles de inmediato los consideraron bárbaros, porque no eran católicos, parecían animales, andaban a poto pelado y no conocían las buenas costumbres ni la moral europea.
Eran las Indias, habitadas por indios (no hindúes), a los cuales los españoles de inmediato los consideraron bárbaros, porque no eran católicos, parecían animales, andaban a poto pelado y no conocían las buenas costumbres ni la moral europea.
Diversos autores han sostenido por largo tiempo que los religiosos mercedarios fueron los primeros en convertir a los indígenas del actual norte chileno. No obstante, han dejado por desconocimiento el trabajo misionero de los dominicos en Tarapacá, que es necesario reevaluar desde un enfoque etnohistórico.
Una joven investigadora que lleva años trabajando en el cementerio denominado Pica Ocho, que fue excavado y estudiado originalmente por el profesor Lautaro Núñez en la década de los sesenta, ha logrado una serie de hallazgos que permiten arrojar nuevas luces sobre cómo vivían los habitantes de este lugar, hace más de 1000 años. Esto gracias al uso de la técnica de isótopos estables, que ha desarrollado en la Universidad de Oxford, Inglaterra.
Probablemente muchos jóvenes, cada vez que pasan por las ruinas de lo que fue la ballenera de Bajo Molle, quedan intrigados sobre lo que allí se hacía hace más de medio siglo. Se trató de una actividad económica que llegó a extremos irracionales y sobre la que hoy pesa una rotunda condena ética por parte de casi toda la comunidad internacional: la caza de ballenas en Iquique.
Son las guerreras silenciosas del norte chileno. No tienen espadas, pero sí estrategias milenarias: raíces profundas, hojas pequeñas, tallos duros, y una paciencia infinita. Mientras otras especies se marchitan apenas se acerca la sequía, ellas siguen ahí, firmes, austeras, imperturbables. Desde tiempos inmemoriales, los habitantes del desierto han sabido aprovechar al máximo la brea y el cachiyuyo no sólo resistió el ambiente extremo, sino que se convirtió en una planta mejor adaptada.
Mamacoca, coca coca, kuka y coca huánuco son algunos de los nombres que recibe esta planta de los Andes, un arbusto cuyas ramas se extienden desde la base llegando a alcanzar alturas de 3 o 4 metros.
Pese a liderar compromisos internacionales por el cuidado de los océanos, nuestro país encabeza el listado de muerte de ballenas por colisión con embarcaciones, y los varamientos ocurren principalmente en la zona sur. Por esta razón, la organización ambientalista pide reforzar la protección de esta especie en las regiones australes, y que se eviten proyectos industriales que repliquen esta situación en otras partes de Chile.
Científicos analizaron cómo dos legumbres que se consumen en Chile —Phaseolus vulgaris (poroto) y Pisum sativum (arveja)— pueden sobrevivir en suelos con exceso de sal, un problema creciente debido al cambio climático y el uso excesivo de fertilizantes.
Comparten el prestigio de tener la mejor calidad de vida del norte del país. A sus atractivos, suman -desde hace algunos años- una envidiable oferta Inmobiliaria. Son ciudades donde la vale la pena vivir o invertir para el futuro.