Eran las Indias, habitadas por indios (no hindúes), a los cuales los españoles de inmediato los consideraron bárbaros, porque no eran católicos, parecían animales, andaban a poto pelado y no conocían las buenas costumbres ni la moral europea.
Diversos autores han sostenido por largo tiempo que los religiosos mercedarios fueron los primeros en convertir a los indígenas del actual norte chileno. No obstante, han dejado por desconocimiento el trabajo misionero de los dominicos en Tarapacá, que es necesario reevaluar desde un enfoque etnohistórico.
Una joven investigadora que lleva años trabajando en el cementerio denominado Pica Ocho, que fue excavado y estudiado originalmente por el profesor Lautaro Núñez en la década de los sesenta, ha logrado una serie de hallazgos que permiten arrojar nuevas luces sobre cómo vivían los habitantes de este lugar, hace más de 1000 años. Esto gracias al uso de la técnica de isótopos estables, que ha desarrollado en la Universidad de Oxford, Inglaterra.
Probablemente muchos jóvenes, cada vez que pasan por las ruinas de lo que fue la ballenera de Bajo Molle, quedan intrigados sobre lo que allí se hacía hace más de medio siglo. Se trató de una actividad económica que llegó a extremos irracionales y sobre la que hoy pesa una rotunda condena ética por parte de casi toda la comunidad internacional: la caza de ballenas en Iquique.
La Investigación liderada por el académico de la Universidad Arturo Prat, Dr. Víctor Tello, identificó en Tarapacá una población de ácaros depredadores ampliamente utilizado en el mundo para controlar plagas agrícolas. Su aparente adaptación a condiciones desérticas podría abrir nuevas oportunidades para la agricultura sustentable mundial.
El grupo liderado avanza en la primera reconstrucción completa de un ecosistema triásico en Sudamérica, específicamente en la Formación El Mono (región de Atacama). Entre los hallazgos destacan insectos fósiles completos, restos de plantas, peces y otros organismos.
La doctora Margarita Briceño, académica de la Universidad Arturo Prat, fue la única investigadora chilena convocada como expositora al Taller APEC sobre políticas de seguridad alimentaria.
El “escáner” arqueológico de Tarapacá revela ocupaciones de hace 8.000 años. El proyecto del Departamento de Antropología de la U. de Chile completó su segunda temporada de terreno con hallazgos que reescriben la historia de Pisagua.
La investigación de un especialista de la Universidad Arturo Prat (UNAP) demuestra, mediante imágenes satelitales que integran el conocimiento hidrológico y ecológico local, que el manejo ancestral del agua realizado por las comunidades aymaras favorece la recuperación de los bofedales altoandinos. El hallazgo no solo respalda con evidencia una práctica transmitida por generaciones, sino que abre nuevas oportunidades para enfrentar la crisis hídrica y el cambio climático.