VALHALLA: PIONERO EN ENERGÍAS LIMPIAS

Economía 12 de enero de 2018 Por Reinaldo Berríos
Nuestro país está inspirando al mundo con una expansión significativa de la energía solar, más rápida que cualquier otro país en el planeta, dijo Al Gore, el gurú de los ambientalistas. Uno de los proyectos más innovadores es Valhalla, que está a punto de cambiar el mapa de la región.
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En un principio, como suele ocurrir con las iniciativas innovadoras, el escepticismo primó a la hora de analizar el proyecto: “Demasiado ambicioso”, “no existe la tecnología”, “nunca será competitivo”, “si tuvieran razón, ya lo hubiera hecho Endesa”. Se trataba de maximizar el uso de las fortalezas combinadas del desierto y el mar de Chile, en una iniciativa pionera en su tipo: Valhalla.

 Un proyecto que está a punto de partir su construcción en los próximos meses, de acuerdo a lo que señalan sus principales impulsores: Juan Andrés Camus, ingeniero comercial y Francisco Torrealba, economista y que requiere una inversión de US$ 1.100 millones y actualmente está en busca de financiamiento. Los trabajos se realizarían entre 2018 y 2020, año en que comenzaría a operar.

La palabra Valhalla, que remite al “paraíso” de los vikingos, es una empresa que nació en el año 2011, con el objetivo de buscar soluciones innovadoras para resolver el problema energético de nuestro país, en el convencimiento, “de que Chile es pobre en energías del pasado pero rico en energías del futuro”. En la actualidad, según fuentes del mercado, cuenta con más de 50 inversionistas y está a cargo de Carlos Mathiesen, un ingeniero con una destacada trayectoria en el mercado eléctrico. Junto a él trabaja un grupo de 26 personas.

La idea, han comentado, surgió mientras realizaban un curso de postgrado en la Universidad de Stanford, en Estados Unidos. Además de la radiación solar más alta del mundo (que tenemos en nuestro desierto), sumaron el farellón costero y la posibilidad de almacenar agua en “embalses naturales”. Así surgió este proyecto complementario, que propone una planta hidroeléctrica, denominada “Espejo de Tarapacá” y una de energía solar, “Cielos de Tarapacá”. Entre ambas se producirá energía limpia y sin cortes, en lo que se ha denominado como planta “Hidrosolar”.   

El proyecto ha recibido una serie de reconocimientos en nuestro país y en el mundo entero, siendo el último de ellos el que recibió de parte de Corfo, que lo denominó como “Gigante de Tarapacá 2017”, reconociendo su carácter innovador. Actualmente, señala Juan Andrés Camus, “nos encontramos postulando a “Green Climate Fund”, un fondo internacional que busca financiar proyectos que avancen hacia un desarrollo con bajas emisiones y generen un impacto innovador hacia el cambio climático. Esperamos tener novedades durante las próximas semanas”.

“Estamos invitando a inversionistas
estratégicos y financieros a participar
de la propiedad para estructurar las
siguientes etapas del proyecto, donde se
ha identificado alto interés de parte de
potenciales inversionistas”

Juan Andrés Camus

INNOVACIÓN
El problema que tienen las plantas solares, señalan sus ejecutivos, es que sólo funcionan de día. En este caso Valhalla, resuelve el problema de una manera ingeniosa. Considerado como uno de los proyectos de infraestructura más innovadores a nivel mundial, el Espejo de Tarapacá es en esencia un enorme sistema de almacenamiento de electricidad que permitirá eliminar, a un bajísimo costo, la intermitencia de fuentes renovables no convencionales, como la energía solar. Y consiste en una central hidráulica de bombeo de 300 MW que opera con agua de mar, en el sector de Caleta San Marcos, ubicada aproximadamente a 100 kilómetros al sur de Iquique.

El proyecto aprovecha las excepcionales características geográficas del Desierto de Atacama para implementar una central hidráulica de bombeo prácticamente natural: un terreno marcado por un farellón costero de gran altura, muy próximo al océano, y que en su parte superior cuenta con concavidades naturales, idóneas para el almacenamiento de agua de mar.

Lo anterior minimiza el impacto medioambiental y el costo de la central, lo cual combinado con la energía solar resultante de las mejores condiciones de radiación del mundo, harán del “Espejo de Tarapacá”, una opción de generación de energía limpia y abundante, a menores precios que las centrales termoeléctricas.

El complemento del proyecto se llama “Cielos de Tarapacá”, una planta solar de 1.650 hectáreas, que producirá 600 MWh. La mitad de esta energía se utilizará para bombear el agua y abastecer la hidroeléctrica. Y la otra mitad irá a los consumidores finales, proporcionando energía para Arica, Iquique y Antofagasta. Durante la noche, como esta planta solar no podrá producir energía, se activará el “Espejo de Tarapacá”, que producirá los otros 300 MWh.

Juan Camus: “Para partir estamos condicionados al cierre financiero”

Juan Andrés Camus señaló que el “Espejo de Tarapacá” cuenta con la Resolución de Calificación Ambiental favorable, la que fue aprobada por unanimidad en diciembre de 2015. El mismo año, después de varias mesas de trabajo y diálogo profundo con la comunidad de la caleta San Marcos, se firmaron acuerdos de asociatividad con las organizaciones que los representan, comprometiéndose aportes en las distintas etapas del proyecto, enfocados en contribuir al desarrollo local.

“Durante el 2016 y a la fecha, hemos estado avanzando en los procesos de licitación de los principales contratos, como el de obras previas, civiles, submarinas y subterráneas, de equipamiento, campamento, planta desalinizadora y sistema de transmisión, entre otros. Junto con ello hemos estado trabajando en la obtención de los distintos permisos sectoriales necesarios para comenzar la etapa de construcción”.

“Actualmente nos encontramos en proceso de levantar capital para la construcción y posterior operación. Para ello, estamos invitando a inversionistas estratégicos y financieros a participar de la propiedad para estructurar las siguientes etapas del proyecto, donde se ha identificado alto interés de parte de potenciales inversionistas. Estos procesos implican muchos estudios y análisis de los potenciales inversionistas y son procesos que suelen tomar bastante tiempo”. 

“Para comenzar la construcción, además de los permisos correspondientes que se encuentra aprobados y en curso, debemos contar con el financiamiento para la obra. Esperamos comenzar con la construcción durante el 2018, sin embargo ésta etapa está condicionada al cierre financiero”. 

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