LA FRÁGIL VIDA DE LAS MARAVILLAS MARINAS

Ciencia y Medio Ambiente 25 de abril de 2022 Por Camila Ahrendt Esteban (*)
El panorama subacuático está cambiando drásticamente ¿Sus causas? Alrededor de seis prioritarias. ¿Consecuencias? Disminución de la biodiversidad y alteración de procesos biogeoquímicos y biológicos: en otras palabras, la tasa de cambio es más acelerada que la tasa de recuperación. Y eso es peligroso.
Coral-llamado-Funicula-quadrangularis-.-Afectado-por-las-artes-de-pesca.-Foto-de-Iñigo-Gutiérrez
La biodiversidad del océano frente a Chile es mundialmente conocida por su abundancia, la cual habita las distintas profundidades con colores y formas únicas.

La “triple unión”. Misterioso lugar ubicado en la región de Aysén, Chile. Esta particular zona es un punto donde, bajo el mar, se rozan constantemente tres placas tectónicas: Nazca, Sudamericana y Antártica. Este singular punto geográfico ofrece un escenario natural irrepetible.

Juan Fernández, Reserva de la Biósfera por la UNESCO, es un archipiélago rico en flora y fauna endémica. Esto es una constante sobre sus suelos volcánicos y también en las profundidades marinas, en donde los paisajes submarinos son ricos en colores y diversidad.

Y cómo no incluir al Parque Marino Francisco Coloane. Ubicado en la XII Región. Además de destacar por la presencia masiva de glaciares y fiordos, en él convergen las aguas sub-antárticas del Pacífico sur y del océano Atlántico, teniendo como particularidad la alta presencia de mamíferos marinos (alrededor de 10 especies recurrentes). 

Todos estos territorios representan lugares ricos en especies, pues la biodiversidad del océano frente a Chile es mundialmente conocida por su abundancia, la cual habita las distintas profundidades con colores y formas únicas. Existen organismos que otorgan múltiples colores al fondo oceánico, deslumbrando con sus formas irregulares y llamativas. Los nudibranquios, por ejemplo, parientes de los caracoles, cuyo antepasado se deshizo de su concha hace millones de años. Una de sus particularidades es exponer sus branquias al exterior. Esto lo complementan con una gama casi infinita de colores que señalan una advertencia a todo quien se acerque. Son sin duda, uno de los grupos marinos más impresionantes en coloración y forma.

Tiburón-chileno-Fotografía-de-Manuel-L.-Rivas

Tiburón chileno. Foto de Manuel Rivas

CORALES

Otros, inmóviles, pero nunca desapercibidos, son los corales que llenan paredones, laberintos submarinos, fiordos y montes subacuáticos. La creencia que sólo los corales existen en aguas ecuatoriales se derrumba cuando en las gélidas aguas patagónicas y a la luz de los buzos, emergen como bosques coloridos, proporcionando un paisaje majestuoso y a la vez funcional, pues los corales son el hábitat de decenas y a veces, centenares de especies. En el océano, las dinámicas colaborativas en donde todos ganan, son abundantes y necesarias. En este sentido, disfrutar de las ventajas que ofrecen los bosques de algas (principalmente en etapas juveniles) es una buena estrategia. 

Sin embargo, el panorama subacuático está cambiando drásticamente ¿Sus causas? Alrededor de seis prioritarias. ¿Consecuencias? Disminución de la biodiversidad y alteración de procesos biogeoquímicos y biológicos: en otras palabras, la tasa de cambio es más acelerada que la tasa de recuperación. Y eso es peligroso.

FRAGILIDAD

Los diversos tipos de contaminación que vertemos al océano están destruyendo las especies y la calidad del océano, devolviéndonos esa contaminación nuevamente al consumir productos marinos. Así mismo, la acelerada alza de temperatura en el agua, la falta de legislación, la introducción de especies invasoras, la pérdida de hábitat y la sobrepesca, son algunas de las amenazas más grandes a las cuales la biodiversidad marina se ve expuesta diariamente. Es decir, actualmente, además de los desafíos ambientales que deben enfrentar los seres vivos en sus distintos ecosistemas, la principal amenaza son los humanos.

La actividad extractiva provocada por el ser humano se relaciona directamente con un alto grado de perturbación en las comunidades marinas, lo que desbalancearía indudablemente al ecosistema asociado. En este sentido, alrededor de 70 especies marinas en Chile se encuentran en algún estado de conservación preocupante para la UICN (especies amenazadas, vulnerables o en peligro de extinción).

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Pez llamado Orange Roughy

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), proporciona uno de los “inventarios” más extensos y completos respecto del estado de conservación de las especies en todo el mundo: la Lista Roja. Y no es alentador mencionar que en Chile, todas las especies de tortuga marina están amenazadas, seguido de un largo número de peces óseos y cartilaginosos. Aves y mamíferos también están dentro de esta lista.

Algunos de estos grupos han disminuido su población de manera abismante, por la falta de selectividad en la pesca, sumado a una explotación insostenible. Esta falta de selectividad ocasiona que no sólo se capturen las “especies objetivo”, sino también se arremeta con toda una fauna acompañante. 

OCEANA

Según un estudio publicado por la ONG Oceana en el año 2005, son más de 220 las especies que se encuentran como fauna acompañante en las pesquerías chilenas. En cuanto a los métodos de pesca, el arrastre de fondo (asociado a crustáceos demersales), es el que extrae la mayor riqueza de especies y a la misma vez, el que presenta mayor porcentaje de bycatch, seguido por el palangre o espinel (asociado a la albacora o al pez espada).

Esto ha sido ampliamente estudiado y la ciencia ha presentado evidencias contundentes, tales son los ejemplos de los investigadores Watling y Norse, que ya en el año 1998 enumeraban las consecuencias que los distintos métodos de pesca provocan en la biodiversidad; para posteriormente reafirmar las evidencias a través de Roberts y Hirshfield, en el año 2004. El arrastre de fondo es el método de pesca más nocivo para los ecosistemas marinos y es catastrófico en aguas profundas donde se encuentran arrecifes de corales y esponjas, cuya recuperación, luego de los disturbios causados por esta forma de pesca, pueden tomar décadas o siglos. 

Sin embargo, todo esto no es novedad, hace exactamente 20 años, los investigadores Watling y Norse impactaban al mundo con su investigación sobre el impacto de la pesca industrial en los océanos: “Es tan periódica la frecuencia y tan grande el área total en donde se han practicado estos artes de pesca, que equivale posiblemente a la mitad de la plataforma continental del mundo entero”.

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Pez espada. Afectado por las artes de pesca. Fotografía: Félix Sanchez IEO.


Crisis biológica en las costas de Chile

Ante el preocupante “estado de conservación” que tienen las maravillas que habitan los fríos mares de Chile continental e insular, estamos en frente a una problemática de alta relevancia para la conservación biológica de nuestro país. Tal como nos aclara Clark y otros investigadores en el año 2000, tanto en el borde costero, en la plataforma continental y en las oscuras profundidades, la fauna se diversifica. Un ejemplo es lo que se encuentra principalmente en los montes submarinos, en donde la fauna es muy distinta (y generalmente endémica) en comparación a la encontrada en la plataforma continental. Sin embargo, ninguno de éstos ambientes se libran del pastoreo industrial, que llega incluso a extraer a especies de mucha profundidad o demersales, como anémonas y crustáceos y peces como el bacalao de profundidad y el reloj anaranjado. 


(*) Este artículo es un extracto del que fue publicado in extenso por la revista www.endemico.org

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