LA VIEJA LUNA, UNA JOVENCITA DE 50

Opinión 11 de septiembre de 2019 Por Patricio Muñoz Pinto
En condiciones muy precarias los norteamericanos Armstrong, Collins y Aldrin, un 20 de julio de 1969 llegaron a la Luna. Ahora la cosa podría ser muy diferente, pues el avance tecnológico permitiría hacer un tour mucho más amplio y variado.
hombre en la luna

La Luna está de moda otra vez.  A solo 50 años desde que los terrícolas - audaces conquistadores del espacio de ese momento- le metieron manos y pies,  a su inmaculada superficie. Hoy, nuevamente la Luna está top one y ha renacido un deseo irresistible por visitarla otra vez. Y con el avance tecnológico actual lo más probable es que dentro de no mucho tiempo, ir y venir a la Luna ya no sea tan difícil. Al comienzo probablemente muy caro y solo para multimillonarios, pero con el pasar de los años se puede ir superando tanto el detallito de las lucas como lo tecnológico. Y la Luna quedará a vuelta de órbita,  hasta que aparezcan los pasajes Low Cost.   

Sin duda que nuestro satélite natural tiene un encanto irresistible y muchos la tienen idealizada. Los ingenuos incluso creen que realmente es de miel y los más más ingenuos, casi estúpidos, la comparan con la vida matrimonial. Estos últimos como que no piensan,  parece que vivieran en la Luna. Pero en fin,  ese es otro cuento. Lo concreto es que en condiciones muy precarias los norteamericanos Armstrong, Collins y Aldrin, un 20 de julio de 1969  llegaron a la Luna. Dos de ellos  bajaron a la superficie, dieron algunas breves caminatas y el resto es historia. Ahora la cosa podría ser muy diferente, pues el avance tecnológico permitiría hacer un tour mucho más amplio y variado. Y además, bastante seguro, pues ante cualquier emergencia...está Google. 

Y pensando en las otras variables como la velocidad que está alcanzando el desarrollo, la tecnología, la globalización y el cambio climático, que sin duda van a trasformar el mundo en los próximos años, no es para nada impensable que ya debamos ir preparándonos para salir del barrio y visitar territorios vecinos, incluso más allá de la Luna.

La naturaleza depredadora del sapiens, sus vicios y ambiciones, pueden poner en riesgo al satélite lunar y capaz que en poco tiempo hasta le cambiemos el sabor y pasemos de luna de miel a luna de hiel. Pero como el pesimismo no es lo mío, yo creo que nos va a ir regio rentabilizando la Luna. Ese es nuestro destino más próximo. Hacer parir la chancha (rentabilizar) como dicen nuestros hombres de campo,  con los viajes, el corretaje de terrenos, algunos sin duda con hermosas vistas a la Tierra. Y desde allí, organizar tours hacia otros destinos infinitos. Y hasta puede ser bueno alejarnos de las malas juntas de los humanos consumistas, deshumanizados, fumadores, bebedores excesivos de brebajes espirituosos, la Internet de las cosas (muchas de ellas malas) o el Pasapalabras.

Finalmente un dato clave si es que Ud. llega a viajar a la Luna: verificar que el pasaje no sea del tipo “one way ticket”. Fíjese bien y no ande en la luna. Digo yo.

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