El Ecosistema Marino de la Corriente de Humboldt y su fauna maravillosa

Ciencia y Medio Ambiente 19 de octubre de 2020 Por Andrea Auger-Lancellotti (*)
La migración de las aves guaneras, que se nos presentan como nubes oscuras en el cielo, llenas de valor, fuerza y coraje, ha impresionado a más de algún iquiqueño que se las ha topado en el borde costero, a metros de nuestras playas más concurridas. Como la comida no está disponible en todas partes, se focaliza, se arman gigantescas bandadas de pelícanos, cormoranes, gaviotas y otras aves que se mueven diariamente, sin parar hasta conseguir su preciado alimento: la anchoveta.
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Pelícanos descansando en playa de arena

La Corriente de Humboldt, es una corriente marina que se origina en la zona de aguas antárticas y que fluye de manera paralela a la costa con dirección norte. Alcanza desde la zona Antártica hasta el norte del Perú, llegando hasta el mítico sector de Cabo Blanco. Esta corriente tiene una enorme importancia ya que, con ayuda del viento, moviliza hacia la superficie del mar una masa de agua fría, profunda, baja en oxígeno, pero extremadamente rica en nutrientes. 

Estos nutrientes al llegar a la superficie, donde se encuentra una gran cantidad de organismos marinos llamado plancton, fertilizan esta capa superficial y con la ayuda del sol se generan “floraciones de micro algas” las cuales alimentan al zooplancton, conformado por diversas especies de crustáceos, larvas de peces y otras formas de vida muy diminutas.

Todo este alboroto oceanográfico, genera zonas altamente productivas, llenas de vida, atrayendo a millones de peces pelágicos, tales como la anchoveta, especie marina clave en este ecosistema y alimento primordial para los mamíferos marinos, como los delfines, ballenas, lobos marinos y las maravillosas aves guaneras. Las aves guaneras tienen un rol muy relevante, ya que sus heces llamadas “guano” inyectan nutrientes en la zona costera, enriqueciéndolas y llenándolas de vida marina.

“Las aves marinas, en conjunto con los mamíferos marinos (lobos marinos, delfines) son consideradas como bio indicadores del estado de “salud” de nuestros mares, ya que los seres humanos consumimos los mismos tipos de peces”.

NUBES DE AVES

Las especies que conforman a las llamadas aves guaneras, son principalmente, los pelícanos, los cormoranes guanay conocidos como “pato guanay”, los piqueros y los pingüinos de Humboldt, pero esto no quita la importancia de muchas otras especies de aves marinas que son importantísimas para mantener el equilibrio de los ecosistemas. 

Las aves marinas, en conjunto con los mamíferos marinos (lobos marinos, delfines) son consideradas como bio indicadores del estado de “salud” de nuestros mares, ya que los seres humanos consumimos los mismos tipos de peces. Es decir, si ellas se ven afectadas negativamente, los que siguen en la lista somos los humanos.

Los principales sitios de nidificación masivos de estas especies se encuentran ubicadas en el Perú, pero en nuestra costa del norte de Chile, también encontramos sitios de nidificación de algunas de estas especies, pero que lamentablemente se están viendo afectados por el efecto humano: proyectos mineros, extracción de guano, urbanización y sobre explotación pesquera.

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Bandada de Cormoran o Pato guanay migrando frente a playa Cavancha.

En la época en que comienza el calor de la primavera, estas aves se preparan para su temporada reproductiva, por lo que necesitan conseguir mucho alimento de calidad, para acumular la mayor cantidad de nutrientes y grasa en su cuerpo, para posteriormente estar listas para poner sus huevitos y asegurar que sus pollitos nazcan fuertes y sanos. Para esto, las aves deben volar grandes, enormes distancias, buscando los puntos con mayor productividad, donde los cardúmenes de anchoveta y otros peces suelen congregarse.

Debido a esto, comienzan el gran viaje desde el Perú, y dentro de nuestra misma región, atravesando el corredor migratorio del Océano Pacífico, volando y cazando, para en el momento indicado, poder volver listas a sus sitios de nidificación y poder criar a sus pequeños hijos. La comida no está disponible en todas partes, se focaliza, es por esto que se arman gigantescas bandadas de pelicanos, cormoranes, gaviotas y otras aves que se moverán diariamente, sin parar hasta conseguir su preciado alimento: la anchoveta.

Estas aves viajan en grupos, muchas de ellas son parejas que llevan toda una vida juntas, gastan mucha energía cada día y aprovechan la costa rocosa y playas de arena para darse un respiro para poder cada día continuar, hasta que logren el gran milagro de la vida: tener a sus pollitos y mantener a su especie.

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Roca de descanso de aves guaneras sur de Iquique.

En Iquique somos muy afortunados en poder presenciar estas migraciones, con cientos de aves esforzándose cada día por sobrevivir; ellas no pueden ir a conseguir comida en cualquier lugar, es por esto que es tan importante mantener el mar limpio de plásticos, de contaminación tóxica, de basura y lo más importante, respetarlas como seres vivos llenos de magia y coraje, respetar sus espacios y sus momentos de descanso, admirándoles desde lejos.

Los humanos estamos colonizándolo todo, alterando lugares de descanso de estas y otras aves y si no paramos a tiempo, el efecto podría ser irreversible. Aprendamos a disfrutar de las maravillas de la madre naturaleza y miremos esas bandadas enormes de aves, esas nubes oscuras que viajan incansablemente para vivir su vida simple y hermosa, respetemos sus espacios y cuidémoslas sin molestarlas. Como humanos estamos perdiendo la conexión mística que debemos tener con nuestros hermanos los animales, quienes tienen el mismo derecho que nosotros, la raza humana, de conseguir pareja, amor, un lugar donde descansar sin ser molestados, alimento sano y poder criar a sus pollitos.


(*) Ecóloga marina; Magister en ciencias del mar y enamorada de la vida marina. 

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