NANETTE LIBERONA: El tráfico de inmigrantes como objeto de estudio

Arte y Cultura 31 de agosto de 2020 Por Rodrigo Ramos Bañados
Chile nunca estuvo preparado para una inmigración masiva de países vecinos. Nanette Liberona, una de las más destacadas investigadoras en migraciones, nos revela en esta entrevista los problemas que ha traído aparejada la improvisación que ha afectado a miles de personas, especialmente en el norte.
nanette-liberona-2
Nanette Liberona Concha

Nanette Liberona Concha, doctora en antropología y sociología, es investigadora del Instituto de Estudios Internacionales (INTE) de la Universidad Arturo Prat (UNAP) y una de las más destacadas especialistas en migraciones. Actualmente está abocada a una investigación sobre tráfico de migrantes.

Fue su experiencia como migrante en Francia la que la hizo abordar la migración como tema de investigación y de interés político y social. Aunque antes de eso, en el liceo donde estudió llegaron muchos hijos e hijas de exiliados que regresaron a Chile en los años 90’ y traían todo un bagaje cultural novedoso, desde Cuba, México, Italia, España. Esto le inculcó un internacionalismo apasionado, vinculado a las luchas sociales de las izquierdas del mundo.

-¿Cómo fue su experiencia en Francia que, desde lejos, parece un país multiétnico y pluricultural, pero donde claramente hay una derecha bastante nacionalista?

-Fue una tremenda experiencia. Muy intensa, de prácticamente 14 años, en la cual se me dieron muchas oportunidades de desarrollo personal, pero donde también viví situaciones traumáticas, justamente debido al nacionalismo y al abuso de poder, que se puede producir en cualquier contexto político. Es un país de grandes contrastes, pero puedes no ver el patio trasero y quedarte embobado por el lujo y la belleza. Depende con quién te juntes. Al haber realizado mis estudios universitarios en Paris 8, tuve compañeros y compañeras provenientes de distintas partes del mundo, migrantes (pobres o no) y también personas francesas que venían de distintas ciudades o incluso pueblos de Francia. Esto me permitió conocer distintas realidades y tener una visión más amplia de ese país.

-El norte de chile, hasta los años 90, seguía siendo el mismo de “la chilenización” (con discriminación histórica hacia lo andino) y de pronto llega esta oleada de inmigrantes, alrededor de 2005 en adelante. ¿Cómo ha percibido este proceso? 

-Pienso que el racismo y la discriminación que esto conlleva se han exacerbado en los últimos años, si bien se mantiene –como tú dices- hacia lo andino, se potencia cuando lo andino, no es solo “del interior”, sino es también “extranjero”. Entonces, tenemos una exacerbación del racismo hacia las poblaciones andinas, provenientes de Perú y Bolivia principalmente, lo que he estudiado en profundidad en el Servicio de Salud Iquique, y que, vemos como reaparece cada cierto tiempo, especialmente, en las redes sociales o en la radio. Y la llegada de migrantes provenientes de otros países, en particular la migración afrodescendiente, se enmarca en un medio extremadamente nacionalista, que utiliza a la biología para jerarquizar a las personas y situarlas en una escala de alteridades, en este caso en un extremo inferior. La población afrodescendiente vive el racismo a diario en los diferentes espacios donde se relaciona y esto se puede evidenciar en el tipo de vivienda al que acceden, en el tipo de trabajo, en las dificultades de sus hijos e hijas en los colegios, etc.

-¿Chile nunca estuvo preparado para este inmigración, o siempre esperamos que vinieran los gringos?

-Chile nunca estuvo preparado para nada, todo se hace de improviso, según el (des)criterio de las autoridades que hemos tenido casi siempre en la historia de este país, por lo que efectivamente no se imaginó nunca que llegaría una inmigración de otros países que no fueran vecinos y del Caribe. Pero, cuando a principios de los 2000, ya era un hecho que la inmigración aumentaba, la decisión política fue declarar a Chile como “país de acogida”, en 2008. Justo en ese año una mujer migrante dio a luz en el baño de un hospital en Santiago, revelando la discriminación de la que son víctimas las personas migrantes en los servicios públicos. Entonces, como siempre, nos damos cuenta de que las decisiones políticas para hacerse cargo de nuevos fenómenos o procesos sociales son y siguen siendo totalmente irresponsables, descontextualizadas, desinformadas. Lo que interesa es parecer que se hacen bien las cosas. 

“La imagen que Chile vende hacia el exterior, es muy falsa. Es la imagen del éxito del neoliberalismo, sin mostrar las externalidades que este sistema provoca. Entonces, se presenta como un país estable y tranquilo”.

-El acarreo de inmigrantes ilegales hacia chile parece una constante en los últimos años. ¿En qué condiciones llegan esas personas, y por qué se deciden por Chile, siendo un país que no garantiza vivienda entre otras cosas, según lo que usted ha investigado?

-El aumento del ingreso por pasos no habilitados captado por la PDI ha permitido evidenciar y, de alguna manera cuantificar, las tendencias de los ingresos irregulares. No hay personas ilegales, los actos que se cometen son los que podrían denominarse así. Son las leyes, con su sistema de visado y las restricciones a la movilidad humana las que irregularizan a las personas que migran, las que han ido en aumento en los últimos años, especialmente desde 2018. Las personas que llegan a Chile lo hacen principalmente endeudadas y sin dinero, con su salud deteriorada, debido a los riesgos vividos durante el trayecto y a los abusos y los distintos tipos de violencia de la que fueron víctimas. Eligen Chile, porque la imagen que este país vende hacia el exterior, es muy falsa. Es la imagen del éxito del neoliberalismo, sin mostrar las externalidades que este sistema provoca. Entonces, se presenta como un país estable y tranquilo. Además, los familiares y amigos que llegaron antes, no cuentan las penurias que viven en Chile, para no preocupar a quienes se quedaron en casa, solo cuentan cuánto están ganando en dólares, lo que en general parece harto, debido al diferencial del cambio de la moneda. 

-¿Cómo podría definir a un coyote, cómo y de qué manera opera? 

-Esa es una pregunta muy difícil, porque aún no termino mi investigación sobre el tráfico de migrantes, pero te podría decir que no hay un solo tipo de “coyote”. En todo caso, los coyotes se insertan en un Sistema de Explotación de la Movilidad Humana, que se reproduce debido a las restricciones de las políticas migratorias y a la precarización de la vida a nivel global. A nivel local, los coyotes podrían ser considerados facilitadores, guías; en Ecuador incluso se habla de “patronos de viajes”, a los que les prenden velas cuando el viaje ha culminado bien. Tienen una posición ambigüa. Las personas forzadas a migrar de manera clandestina dependen de los coyotes, por eso, en muchos casos, estos abusan de ellas, les roban, las exponen a riesgos y también a violencia sexual. Pero no es una generalidad. 

-La trata de blancas también parece lejana y adscrita al ámbito policial, pero parece más común de lo que se cree, lo mismo que el trabajo infantil de inmigrantes. ¿Qué ha podido investigar al respecto?

-Hoy en día ya no se habla de trata de blancas, sino de trata de personas y efectivamente es un hecho que este fenómeno se presenta cada vez más con mayor frecuencia en Chile, debido una vez más a las restricciones de las políticas migratorias que dificultan la migración segura, exponiendo a las personas a migrar bajo la dependencia de un tercero. La diferencia entre el tráfico y la trata es que en la trata hay explotación laboral o sexual. Y, en Chile, ha sido muy difícil penalizar la trata porque se judicializa como explotación laboral solamente. Y esto se debe a que la explotación laboral está tan generalizada en el país, que no se distingue cuando además hay coerción de la movilidad de una persona. Quiero decir que hay muchos casos de trata que pasan desapercibidos, solo se mediatizan los grandes casos, en los que hay muchas personas involucradas o personas influyentes o públicas.

Desconozco los temas de trabajo infantil, no los he estudiado, ni me han informado, sin embargo, sé que existe explotación laboral en el caso del rubro textil, donde podría haber casos de menores de edad trabajando perfectamente, pues laboran en condiciones de clandestinidad donde todo puede pasar.

-La pandemia ha evidenciado la precarización de la situación de un grupo representativo de inmigrantes tanto en Santiago, pero especialmente en el norte. ¿Qué piensa del manejo del Gobierno al respecto?

-Creo que el manejo de la pandemia ha sido desastroso, no se ha tomado ninguna medida de forma responsable y además se ha evidenciado un racismo estructural de manera muy clara. El ejemplo que tu das es uno, también la forma en que se desecharon las personas bolivianas hacia Iquique desde Providencia, bajo engaño y abandono de las autoridades. El problema más grave ha sido, creo, que no se ha velado por la protección y seguridad de la vida de las personas, y en especial, de las personas migrantes. Al contrario, se ha aprovechado de esta situación para marginarlas aún más y para exponerlas al contagio, y de paso, motivar su ida del país.

Te puede interesar

Boletín de noticias

Redes Sociales

Twitter

Facebook






 

Te puede interesar