Pronostican una baja del 50% de la DISPONIBILIDAD HÍDRICA EN CHILE

Ciencia y Medio Ambiente 09 de febrero de 2021
Estefanía González, coordinadora de Campañas en Greenpeace Chile, recordó que la escasez de agua afecta a casi un millón de chilenos que hoy no tienen su acceso asegurado y alertó sobre las conclusiones del estudio de la Universidad de Chile que reveló que la disponibilidad de agua en 10 años se reducirá hasta en un 50%.
balance-hidrico-desierto-foto-franco-miranda
Fotos: Franco Miranda

La organización ambientalista Greenpeace alertó sobre las conclusiones del estudio de la Universidad de Chile “Actualización del Balance Hídrico Nacional”, que reveló que habrá una fuerte baja en la disponibilidad de agua dentro de diez años, de hasta un 50%, debido a que disminuirán los caudales de los ríos y se incrementarán las temperaturas. La crítica situación, advierte Greenpeace ya se está apreciando en los diferentes ríos y embalses del país, lo que lleva a Chile a estar en el lugar 18, a nivel mundial, a punto de entrar en extremo estrés hídrico, según un informe del Water Resource Institute.

Estefanía González, coordinadora de Campañas en Greenpeace, recordó que la escasez de agua afecta a casi un millón de chilenos que hoy no tienen su acceso asegurado. “Hoy lo que vemos es que el otorgamiento de derechos sigue aumentando exponencialmente, donde el 98% del agua es utilizada para usos industriales, agrícolas, forestales y mineros, mientras el 2% restante del agua es para el consumo de la población. Aún con este panorama, la política pública ha ido en la dirección contraria a la realidad climática e hidrológica que considera el estudio de la Universidad de Chile: mientras las lluvias disminuyen y la disponibilidad de agua sigue reduciéndose, entre 2016 y 2020 el número de derechos de agua otorgados aumentó en todas las cuencas. Eso es incomprensible”, denunció.  

Añadió que todas las proyecciones científicas apuntan a que el escenario que vivimos actualmente se agudizará, lo que hace más urgente priorizar el agua y garantizarla como derecho. Por ello, Greenpeace Chile hizo un llamado a los futuros constituyentes -convocados a redactar un nuevo contrato social- a poner fin al modelo de gestión actual, que no solo le entrega derechos de agua a grandes empresas, poniendo en riesgo el suministro de personas y ecosistemas, sino que entrega hasta tres veces más agua que la disponible, y en regiones como la de Valparaíso, este número aumenta a siete. Algo que quedó reflejado en la última encuesta realizada por la organización, donde el 97% de los encuestados se manifestó a favor de que el derecho al agua para consumo humano esté contemplado en la nueva Carta Fundamental.

Informe de la Universidad de Chile dice que “habrá una fuerte baja en la disponibilidad de agua dentro de diez años, de hasta un 50%”.

ACCESO AL AGUA

“Hoy tenemos la oportunidad de saldar esta deuda y asegurar el acceso al agua para miles de personas, así como para valiosos ecosistemas que se secan. Es incomprensible que, a la luz de los datos y las proyecciones, que hace más de una década solo empeoran, no se haga nada. El problema del agua es nacional, histórico y colectivo. Por eso, debemos resolverlo en conjunto y qué mejor que hacerlo en el marco de una nueva Constitución”, recalcó Estefanía González. 

“El agua en Chile se compra como ‘títulos de propiedad’, por lo que empresas transnacionales son dueñas de ríos completos. Dado que es cada vez más escasa debido al cambio climático, la competencia es feroz y los ‘dueños’ están tentados a hacer negocios con ella. El agua en el mundo vale tanto que ahora en otros países se cotiza en la bolsa de Wall Street. Y Chile es el epicentro de la apropiación de las aguas en manos de unos pocos”, destacó.

“Es cierto que el 2020 fue mejor que el 2019, pero seguimos en un año muy lejos de lluvias normales y el 2020 sigue siendo uno de los más secos de la década. De hecho, buena parte de los embalses de país presentan hoy niveles críticos de agua. Y, entre ellos, lo que pasa en El Yeso, principal fuente de abastecimiento de agua potable para Santiago, es especialmente grave, ya que, en solo un mes, entre agosto y septiembre, su capacidad disminuyó un 14%, indicó Estefanía González.

balance-hidrico-TREKKING

El estudio “Actualización del Balance Hídrico Nacional”, hecho por la Universidad de Chile para la Dirección de Aguas (DGA) del Ministerio de Obras Públicas, se extendió por cinco años y analizó 174 cuencas hidrográficas a lo largo del país. En sus principales conclusiones advirtió una fuerte reducción del agua en el país para el período 2030-2060. Las precipitaciones podrían caer hasta 25% en la zona centro y hasta 40% en la zona sur, según sus estimaciones.


U. DE CHILE: “FUERTE 
REDUCCIÓN DEL 
RECURSO HÍDRICO”

 

El estudio “Actualización del Balance Hídrico Nacional” advierte sobre una fuerte reducción del recurso hídrico a futuro. Para el período 2030-2060 se prevé un aumento de la temperatura en torno a 1°C y 2,5°C y una reducción de hasta un 25 por ciento de las precipitaciones en la zona central. En el estudio, realizado por investigadores de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas (FCFM) de la Universidad de Chile y de la Universidad Católica para la Dirección General de Aguas (DGA), se señala que los caudales de los embalses de la zona norte y centro del país han experimentado importantes disminuciones al comparar los promedios registrados para el periodo 1985-2015 y el promedio observado para el lapso 2001-2018.

Según el estudio, en las últimas tres décadas, los caudales de las cuencas del Aconcagua, Maipo, Rapel, Mataquito y Maule han disminuido entre 13 y 37 por ciento. Más al norte, la variación es aún más difícil de constatar, debido a que el balance anterior no disponía de toda la información necesaria para hacerlo. En casi todas las cuencas se registra una disminución en la precipitación promedio de un 29 por ciento. 

Sin embargo, eso no explica todo el cambio en las cuencas. “Si uno analiza lo que está pasando desde el año 1985 al 2015, se va sintiendo poco a poco el efecto que tiene la disminución de las precipitaciones, pero hay otros factores, como el cambio de uso del suelo, que no hemos analizado”, señaló, Ximena Vargas, hidróloga y académica del Departamento de Ingeniería Civil de la FCFM, quien lideró el estudio.

balance-hidrico-bofedal-foto-franco-miranda

Te puede interesar

Boletín de noticias

Redes Sociales

Twitter

Facebook






 

Te puede interesar