DANIEL LIBESKIND comienza su sueño Iquiqueño, en las faldas del CERRO DRAGÓN

Arquitectura y Patrimonio 14 de marzo de 2022
Con el aporte de TECK, a través de financiamiento directo, el Museo Antropológico Regional, MAR, volvió a ser noticia, cuando se anunció un nuevo paso para su materialización: el diseño, a cargo de la oficina del afamado arquitecto Daniel Libenskind. La iniciativa que lleva adelante la Municipalidad de Iquique, no ha estado exenta de polémica debido a los numerosos proyectos inconclusos que tiene la ciudad.
Museo Antropológico Regional 02

“Dragón de Tarapacá” se denomina el proyecto que pretende albergar al Museo Arqueológico Regional y que partió en diciembre de 2018, cuando el afamado arquitecto Daniel Libeskind visitó la ciudad y se comprometió a presentar una iniciativa. En esa oportunidad se manifestó “afortunado de escoger un proyecto en el que realmente quiero trabajar, porque significa mucho para mí y lo que pienso por el mundo”.

El diseño de 3.760 metros se erige como una extensión de la duna, contando con tres paredes verticales paralelas que alojarán el espacio principal, considerando un jardín por el sector de Avenida La Tirana que servirá como entrada para el recinto, y proyectando además el pulmón verde que se encuentra frente al terreno en el Parque del Sendero.

En esta oportunidad y a través de una videoconferencia, Libeskind comentó que “los espacios para exposiciones se extenderán a lo largo del edificio en dos pisos, concluyendo en un espacio vertical, en el que una pared de espejos, refleja el acantilado y la duna. La iniciativa contempla espacios educativos, aulas y una sala de teatro o eventos.

En tanto el alcalde Mauricio Soria indicó que como municipalidad se enfocarán a desarrollar las gestiones, considerando que solo a través de la unión entre el mundo público y privado, es que se puede concretar el próximo paso: el desarrollo de ingeniería y arquitectura.

Museo Antropológico Regional 01

“El actual Museo Regional de Iquique cumple una función clave para la conservación de valiosísimas piezas, sin embargo, es de alto riesgo, pues su estructura es de madera y vulnerable a posibles incendios. Además, está emplazado en zona de inundabilidad, lo que es un peligro para las piezas con que cuenta y para aquellas muestras, nacionales e internacionales, que puedan querer venir a exhibirse a Iquique”.

“Para nosotros es de máxima relevancia contar con un nuevo museo que aporte a la preservación de nuestro patrimonio, al turismo y que, a la vez, sea un proyecto como “Dragón de Tarapacá”, que nos instale en el concierto mundial de la arquitectura de museos, gracias a la participación de Daniel Libeskind”, expresó el alcalde de Iquique, Mauricio Soria Macchiavello.

APORTE

Respecto de la elaboración del diseño definitivo del proyecto MAR “Dragón de Tarapacá”, este será contratado directamente por la minera Teck, por un valor de 2 millones 100 mil dólares, al estudio de arquitectura de Daniel Libeskind, el que tendrá un año de plazo para su entrega final. “Estamos comprometidos con el apoyo a la gente y el patrimonio cultural de la región de Tarapacá, por lo que nos complace contribuir al desarrollo de un museo diseñado en torno al reconocimiento de los pueblos y culturas indígenas en la región donde se encuentra nuestra futura operación Quebrada Blanca Fase 2”, dijo Don Lindsay, presidente y CEO de Teck.

La labor de diseñar un edificio de estas características implica incluir aspectos como la ingeniería estructural, sistemas eléctricos, sanitario, gas, aguas lluvias y pavimentos; paisajismo, iluminación, eficiencia energética, acústica, museografía, mecánica de suelos y accesibilidad universal, entre otros. Para ello, se contratarán profesionales como arqueólogo, abogado, ingeniero acústico y será un arquitecto nacional el que, de acuerdo a lo que establece la ley, debe patrocinar el proyecto de diseño y el cumplimiento de todas las normativas en materia de construcción.  

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Arquitecto famoso después de 

los 50 años: el caso Libeskind

La fama como arquitecto le llegó tarde. Daniel Libeskind tenía ya 50 años cuando su diseño del Museo Judío de Berlín lo catapultó a la fama internacional. Pero a partir de ese momento, comenzaron a llover los encargos de gran calado. De su mesa de dibujo han salido proyectos como el Museo Militar de Manchester o el memorial “Ground Zero” de Nueva York, obra en la que plasmó parte de sus ideas y que se alza en el espacio que ocupaban las Torres Gemelas, el lugar donde casi 3.000 personas perdieron la vida en los atentados del 11 de septiembre de 2001. Cuando Libeskind ganó el concurso para la reconstrucción de la zona que rodeaba al World Trade Center, se mudó a Nueva York y abrió un estudio en la Gran Manzana.

Desgranar el pasado sigue siendo la gran motivación de Libeskind. A la hora de materializar sus ideas arquitectónicas suele apelar a los recuerdos, así como a una visión esperanzadora de futuro. Un concepto que simboliza perforando o ampliando los edificios históricos con elementos arquitectónicos enhiestos, geométricos y centelleantes de acero y vidrio, que semejan cristales.

libeskind-Museo Antropológico Regional

El diseño zigzagueante del Museo Judío busca evocar la forma de una estrella de David fragmentada. Daniel Libeskind nació en 1946 en el seno de una familia judía en Lodz, Polonia. En 1957 emigraron a Israel y tres años más tarde a Estados Unidos.

En 1989 trasladó su residencia y sus oficinas a Berlín, para planificar el Museo Judío. Actualmente vive entre dos mundos, Berlín y Nueva York. Considera “un milagro que el mundo haya logrado interconectarse y que exista una suerte de solidaridad en el trabajo, algo que no ocurría antes. Entonces, tenías que estar presente físicamente en el lugar, o te quedabas fuera”.

Daniel Libeskind empezó su carrera en el mundo de la música, donde se lo llegó a considerar “un virtuoso del acordeón”. Aún hoy emprende de vez en cuando proyectos musicales. Ha escenificado varias óperas, en ciudades como Berlín o Fráncfort, y cree que existe un fuerte vínculo entre la música y la arquitectura. Para él, cada edificio tiene un sonido particular. “La arquitectura”, afirma en la entrevista, “es el arte más optimista de todos, porque consigue materializar avances. Es capaz de mejorar nuestra vida más que cualquier otra disciplina, de tornarla más práctica, más hermosa”.

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