EL RESCATE DEL SANTUARIO CERRO DRAGÓN

Patrimonio 19 de febrero de 2018 Por Marcia Vallejos
Declarado santuario de la naturaleza en el año 2005, el cerro Dragón es uno de hitos más característicos de la ciudad de Iquique, en la región de Tarapacá. Esta gran duna ubicada en el sector de Bajo Molle, busca que se reordenen sus actividades y que su mantención sea la más óptima para su conservación.
Ver galería cerro página web
1 / 2 - Cerro Dragón

Declarado santuario de la naturaleza en el año 2005, el cerro Dragón es uno de hitos más característicos de la ciudad de Iquique, en la región de Tarapacá. Con una superficie de más de 37 hectáreas y más de 4 kilómetros de largo, esta gran duna ubicada en el sector de Bajo Molle, busca que se reordenen sus actividades y que su mantención sea la más óptima para su conservación.

A través de una licitación pública, la organización GEKKO Consultores se adjudicó el proyecto que buscaba determinar la línea base ambiental, zonificar y crear un plan de manejo para el conocido Cerro Dragón en Iquique. Para ello la empresa contaría con 120 días, los cuales se extendieron por más de un año y medio.

Con el apoyo del Consejo Nacional de Monumentos y la Municipalidad de Iquique, este proyecto entregó una gran cantidad de insumos necesarios para dar el puntapié inicial a un proceso de reconocimiento, restauración, rescate y manejo que apremiaba. De este modo, se realizó un estudio que permitió entregar una “foto” del estado actual del Santuario, las áreas como unidades para diferentes usos y posibles grados de intervención, así como también el reordenamiento y normativas para la implementación de actividades, definición de perímetros y cierres necesarios para evitar el ingreso indiscriminado o no regulado, situación que atenta contra los objetos de conservación del Santuario.

Lo que comenzó como una iniciativa para desarrollar un plan de manejo, para posteriormente solicitar la administración de este santuario de la naturaleza, se convirtió en el reflejo de lo deteriorado que se encuentra el Cerro. La alta tasa de descuido, los cientos de micro basurales y el uso indiscriminado que realizan diversas empresas en el sector, así como el ingreso de vehículos 4x4 y motos, la presencia de “ruqueros” y personas en situación de calle, contribuyen al deterioro de esta duna, siendo mayor de lo que esperaban los encargados del proyecto. 

Santuario de la naturaleza

En el año 2005 se conformó un comité compuesto por diversos organismos públicos que promovieron que el Cerro Dragón se declarara Patrimonio a través de la denominación de Santuario de la Naturaleza, con el Decreto Exento nº 419, liderado por el Ministerio de Educación. Los objetos de conservación de la declaratoria son la protección de la Geomorfología y el paisaje. La intervención humana, en especial de las empresas y construcciones que se han ido asentando en sus alrededores, han restringido al Santuario a un área en medio de la ciudad, y desde este medio humano recibe las mayores amenazas.

La fundamentación del Estudio se basó en convertir las amenazas en oportunidades. La importancia de la conservación de la geomorfología del cerro, su relieve y el paisaje del mismo, se relaciona y depende directamente de la conciencia y responsabilidad de las personas que habitan en su entorno.

Las empresas que están emplazadas dentro del predio y que trabajan en el perímetro, los deportistas (fútbol y sandboard) y los que transitan por este predio, son los actores relevantes, por tanto el medio humano es un elemento relevante, y es el mismo quien lo puede valorar, recuperar y manejar de manera sostenible, debido a que es desde el medio humano de donde se desprenden las mayores amenazas.

Detalles del estudio

El estudio se estructuró en tres partes: la primera consistió en realizar una línea base ambiental por intermedio de un levantamiento en terreno a través de un vuelo no tripulado, considerando tres aspectos: el medio físico, incluyendo el clima, la geomorfología, el paisaje, las fallas, los riesgos; también lo biótico, donde se contempla la vegetación, flora y fauna presente o no en el lugar. Y finalmente el medio humano, en donde el equipo realizador lo relevó de igual forma que los aspectos anteriores. “Todo esto en conjunto funciona para que el Cerro Dragón como Santuario se pueda conservar o no, ya que todas las amenazas vienen desde el medio humano”, destacó la jefa de proyecto. El equipo conformado por Gekko Consultores estuvo compuesto por siete profesionales, más colaboradores externos que aportaron sus tecnologías al estudio.

Junto a este equipo se sumó el apoyo de SECOPLAC de la Municipalidad de Iquique, y el Consejo de Monumentos, que se mostró dispuesto a otorgar toda la información requerida. “Más que un ente fiscalizador, el Consejo de Monumentos jugó un rol fundamental, tanto en el apoyo como en la toma de decisiones”, explicó Alejandra Malinarich.

La comunidad inserta en las faldas del Cerro, así como los deportistas también jugaron un papel relevante al momento de entregar información para el estudio: “de norte a sur consideramos todas las experiencias de habitar de cada uno de los actores involucrados, siendo un insumo fundamental”, explicó Lorena Lagos, encargada el Área de Comunidad de Gekko Consultores. Es así como se fue estructurando un estudio completo, en donde se consideran “desde el modo de habitar el cerro, el modo de relacionarse como vecinos, como deportistas y como observadores. Dando paso a cinco programas, en los cuales cada uno tiene diferentes acciones concretas, que nos ayudarán a planificarnos en un futuro inmediato, mediano y a largo plazo con el Cerro”, enfatizó Lagos.  

Educación ambiental: factor clave

La tarea prioritaria que se desprende del estudio, es que se debe realizar una fuerte educación ambiental para todos los actores involucrados con el Cerro Dragón. “Los vecinos consideran que es muy necesario. Hace 20 años lo usaban como un patio grande y un punto de congregación; hoy eso se ha perdido por la delincuencia, perros abandonados, basurales. Ellos esperan este cambio, porque quieren que se lleve a cabo esta puesta en valor a la brevedad”, señalan en el equipo de Gekko.

Esto ha creado una conciencia de ciudadanos activos, que esperan poder implementar actividades de forma ordenada en el Santuario. “El Cerro Dragón está en el inconsciente colectivo, pero no le hemos dado el lugar y valor que realmente tiene”, rescata Malinarich. Es así como a través de la puesta en marcha de este proyecto, las personas y comunidad en general se podrán sentir dueñas del resultado de este proceso, que se extendió por sobre lo estipulado por la Municipalidad de Iquique.

Sin duda, el Cerro Dragón es uno de los lugares turísticos más abandonados de la ciudad y que requiere de intervención inmediata, ya que se encuentra muy deteriorado, pese a que por su condición se readecúa naturalmente por el aporte de los vientos que se producen durante todo el año. Y mientras más pronto se desarrolle esa intervención, mejores resultados habrá para el mantenimiento de la duna urbana más grande del mundo ubicada en Tarapacá.

Boletín de noticias

Redes Sociales

Twitter

Facebook