POBLACIÓN CAUPOLICÁN Organización y espíritu de lucha en tiempos de crisis

Memoria 10 de agosto de 2020 Por Aníbal Valenzuela Sepúlveda (*)
Este es un breve relato sobre los comienzos de la Población Caupolicán. Como todo escrito no busca contener todas las fechas, acontecimientos y personajes. Sólo busca ser otro aporte más a la historia de las poblaciones de nuestro Iquique (las que se “fundaron” en la medianía del siglo XX) que el autor ha buscado visibilizar.
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Vecinos/as jugando a la chaya en calle Lincoyan, cuadra 1800. - Fotografía aportada por la vecina Silvia Miranda. Sin fecha.

El año 1957 marca un punto de inflexión en la crítica situación socioeconómica que desde hace varios años sufren los iquiqueños. El 21 de mayo se izan banderas negras en señal de protesta ante el olvido del poder central.  Ese año se suceden los cierres de salitreras, entre otras, las de la firma Urruticoechea. Nuevamente cientos de familias inmigran al puerto y comienzan a organizarse en los “Comité de familias sin casa”. Según el diario El Tarapacá, del día 10 de enero 1957, se realizó una reunión en la Escuela N° 4 entre el Comité dirigido por Dagoberto Valencia, el alcalde José Rodríguez Larraguibel[1] y seis regidores. En la oportunidad, el alcalde propuso la construcción de viviendas en los terrenos situados en las inmediaciones del Buen Pastor. 

El 14 de junio de ese año, aprovechando la ausencia del alcalde titular y la renuncia del director del Departamento de Obras Municipales, el regidor Pedro Salazar Ansaldo, alcalde subrogante, Dagoberto Valencia y el presidente de la CUT, Arturo Carvajal, procedieron a entregar terrenos a 139 familias deslindando los sitios con empleados municipales. Los sitios tenían la extensión de 5 metros de frontis por 20 metros de fondo.

El 15 de junio de 1957, en una carpa, se funda la Junta de Vecinos de la población Caupolicán y su primer presidente fue don Wenceslao Ledesma Bugueño. Ese día, 15 de junio, las familias ocupantes habían aumentado a 379, producto de una “invasión” que se produjo, al pasarse la voz que se podía adquirir terrenos sin más trámites. El Tarapacá del 17 de junio de 1957 recoge así esta noticia “240 familias invadieron sitios para construir una población”, catalogándola como la “más grande población callampa que se levantará en la ciudad” y agrega: “los vecinos sin casa opondrán resistencia a cualquier acción en su contra”. 

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Pasacalle con Marionetas Gigantes del Centro Social y Cultural Caminos. Marzo 2014.

Las primeras familias se ubicaron desde José Joaquín Pérez hasta Libertad; la mayoría de ellos eran pescadores artesanales, cansados de vivir en conventillos (Pinto, 1988). Otro grupo grande fue el de los pampinos de Humberstone, Santa Laura, Peña Chica, Don Guillermo, San José, Iris, etc. 

El territorio que estos pobladores habían conquistado se caracterizaba por lo árido y lo inhóspito, mezcla de arenal y canteras. En este espacio físico la gente comienza a levantar sus viviendas. “Todo ello bajo la óptica de la autoconstrucción y sin ningún tipo de planificación” [2] , “para lo cual se han organizado pagando una cuota inicial de cinco mil pesos destinados al pie común que dan en la barraca del señor Antonio Sciarafia, obteniendo así la madera necesaria para la iniciación de sus respectivas casas”[3]. En ese tiempo la organización entre los vecinos fue fundamental, el arreglo de las calles y la excavación de las zanjas para el alcantarillado, fue fruto del trabajo de los mismos vecinos, que vieron en el esfuerzo mancomunado, el camino más corto para mejorar sus condiciones de vida.  

También los pobladores nombraron las calles, así aparecen Lincoyan, Colo Colo y Galvarino, por nombrar algunas. Pero hay una calle que se convertiría en su columna vertebral: a esta la llamaron Genaro Gallo, “en honor a un alcalde que mucho hizo por ellos”. Esta calle fue inaugurada con bombos y platillos con la presencia del mismo alcalde Gallo Chinchilla, junto a algunos regidores, dirigentes vecinales y una populosa concurrencia.

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Construcción de la Capilla Caupolicán (hoy Cristo Rey), fotografía aportada por el padre franciscano Leonardo Braeken, 1967.

La entrega de terrenos y posterior toma de la Caupolicán causó una gran repercusión a nivel de la administración municipal y gubernamental; se sucedieron las reuniones entre las autoridades y los representantes de los vecinos, como nos lo cuenta una crónica de El Tarapacá: “dar una solución urgente a los problemas de la población “Caupolicán” y frenar el crecimiento de las poblaciones callampas, se acordó en la reunión celebrada ayer en el despacho del Intendente de la Provincia[4] la que contó con la asistencia del Alcalde[5] y varios jefes de reparticiones públicas de la ciudad” [6].

Para el año 1960. la prensa  informa[7]  que en la población Caupolicán viven más de cinco mil personas; una cifra enorme si pensamos que en el censo del año 1952 la población de la Comuna de Iquique es de 40.934 habitantes, creciendo para el censo del año 1960 a 50.655 habitantes. Es en este mismo año cuando comienzan a fundarse las organizaciones comunitarias y religiosos tales como el  “Comité de Bienestar” a cargo del reconocido dirigente Osvaldo Hidalgo y la “Capilla Caupolicán” [8] (1960), esta última dependiente de los padres franciscanos belgas de la Iglesia San Antonio de Padua[9], quien elige como sus primeros coordinadores al matrimonio de ex pampinos don Oscar Vergara y doña Ema Céspedes. 

El 15 de agosto de 1961 se refunda en la cuadra Lincoyán 1700 la Sociedad Religiosa Morenos de Ali Baba, gracias al entusiasmo de la familia Ortiz, que portó en su equipaje este baile desde la pampa. Algunos años después, el 3 de octubre de 1965, se funda la Sociedad Religiosa Gitanos de Santa Rosa. También en la población Caupolicán hubo espacio para el deporte; es así que el 22 de febrero de 1962 de formó el Deportivo Caupolicán, club de fútbol que contaba con una rama  masculina y otra femenina. El 11 de noviembre del mismo año, en la casa del dirigente Mario Rocha, nace el Club Deportivo Roberto Sola[10], en honor al gran arquero iquiqueño; el año 1965 se forma el Club Social y Deportivo Jorge Fuenzalida y el año 1967 el Club de Deportes Colo Colo[11]. 

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Inauguración calle Genaro Gallo, fotografía aportada por el vecino Tito Azargado. Circa 1961

Ese año, el diario La Estrella de Iquique, consigna para ese entonces una importante presencia de centro de madres, a través de los cuales las mujeres se organizan para gestionar sus necesidades: Javiera Carrera, Inés de Suarez, Teresita de Jesús, Rosario Chacón, Loida Fernández, 14 Oriente y Elena Chiang de Carrión[12]. También en la década de los 60´, por  iniciativa del vecino Romualdo Rojas, un grupo de jóvenes crea el grupo teatral “Los Forjadores del Arte”. Este conjunto de organizaciones dinamizará la vida social, cultural y religiosa de la población, creando y recreando una serie de prácticas y tradiciones, que en su mayoría traían de la pampa: la chaya, jugar lota, tomar chocolate, elección de reinas, el deporte y la religiosidad popular, expresada en su devoción a la Chinita del Tamarugal y al Lolo, entre otras. Cuando le preguntamos al vecino Segundo Vilca, qué se habían traído ellos de la pampa, el nos respondió: “el baile de los pastores y el espíritu de lucha”. De esta manera se fue conformando un ethos poblacional, que los dotó de sentido y les sirvió de base para llevar adelante las múltiples tareas que la construcción de un territorio conlleva.   

No obstante, a pesar de este desarrollo organizativo, las condiciones sociales de “La Caupolicán” hacia el año 1963 no habían mejorado. Así queda de manifiesto en una columna publicada en El Tarapacá del 15 de febrero por el Mayor Santiago Polanco N. cuyo título es muy decidor: “Ayudemos a la Caupolicán” [13]. En esta crónica Polanco realiza una detallada descripción de lo que observa en el lugar, resaltando las difíciles condiciones en las que viven los pobladores. Ese escrito tiene por objetivo apelar a la solidaridad de las y los iquiqueños para construir una escuela que se levantaría en calle Manuel Rodríguez con 11 Oriente.

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Club Deportivo Caupolicán, equipo de futbol femenino, fotografía aportada por la vecina Uberlinda Espinoza Ríos. Circa 1964

Posteriormente, en el marco del “Plan de Poblaciones”, liderado por el alcalde Jorge Soria Q. los pobladores de la Caupolicán consiguen uno de sus más anhelados sueños: el 13 de enero de 1968 se inaugura la sede social de la población, ubicada en Noveno Oriente N° 1669.  En nombre de la comunidad, recibió las llaves de la sede don Manuel Mesías, presidente de la Junta Vecinal. “Al entregarle las llaves de la sede social, quiero manifestarle que es un patrimonio municipal que se entrega en custodia a ustedes para que cada una de las organizaciones existentes en este sector tengan un alero en donde realizar su labor”[14], señaló el Alcalde Soria. Acompañaban al señor Mesías en esa directiva don Humberto Acosta, secretario; José Mancilla, tesorero y Juan Soto y Raúl Vega, directores.

De esta manera, en poco más de una década la Población Caupolicán logró dejar atrás el estigma de “población callampa” para convertirse en un territorio urbanizado (se pavimentan las calles, se instalan los servicios básicos, se construyen sedes, etc.) denso en organizaciones sociales, culturales y religiosas, las que fueron la base de una fuerte identidad que se mantiene hasta nuestros días, la cual se dinamiza y fortalece a través acciones de puesta en valor que de tanto en tanto son activadas por sus organizaciones, especialmente por el Centro Social y Cultural Caminos, quien en los últimos años se ha destacado por algunos emblemáticos proyectos tales como: Marionetas Gigantes Pampinas, expo fotográfica “La Memoria de la Caupolicán”, recorridos patrimoniales, etc.

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Panorámica desde 7° Oriente con Libertad, fotografía aportada por el padre franciscano Leonardo Braeken, 1967.


(*) Sociólogo


 
[1] Fue alcalde de Iquique, entre los años 1957-1959
[2] Iquique es puerto, Bernardo Guerreo, 2002.
[3] El Tarapacá, 17 de junio de 1957, página 5.
[4] Esteban Sacco Pertini, fue Intendente en el gobierno del presidente Jorge Alessandri Rodriguez (1958-1964)
[5] Francisco Gallo Chinchilla, fue Alcalde de Iquique, entre los años 1960-1961
[6] El Tarapacá, 26 de febrero de 1960, página  5.
[7] El Tarapacá, 16 de febrero de 1960, página  5.
[8] Hoy Comunidad Cristo Rey.
[9] Ubicada en calle Almirante Latorre con calle 21 de Mayo, más conocida como Iglesia San Francisco de Asís.
[10] Julio Cámara en “La Caupolicán sigue haciendo historia”, Edición Cero, 2017.
[11] Diario La Estrella de Iquique, 10 de noviembre, pag. 3.
[12] Diario La Estrella de Iquique, 6 de diciembre 1967, pag. 6
[13] Diario La Estrella de Iquique, 15 de febrero 1963, pag. 3
[14] Diario La Estrella de Iquique, 14 de enero 1968, pag. 16

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