GEOGLIFOS DE PINTADOS: el largo camino en busca de ser Patrimonio Mundial

Arquitectura y Patrimonio 19 de noviembre de 2020
Una cifra y un asombro: Chile tiene la mayor densidad de geoglifos del mundo y el 90% de ellos se ubican en nuestra Región. Mensajes de nuestros antepasados que requieren de conocimiento y preservación y que, en el caso de Pintados, aspiran a adquirir la categoría de Patrimonio Mundial de la Humanidad, en cuya postulación está trabajando la Fundación Geoglifos de Tarapacá. Es un camino largo, pero que vale la pena recorrer.
geoglifos-patrimonio-mundial-1

El profesor Guillermo Chong habla con pasión del norte de Chile y en especial de su desierto. Nació en Arica y toda su vida profesional se ha dedicado a recorrerlo. Este Premio Nacional de Geología, estudioso del territorio y académico de toda una vida, preside la Fundación Geoglifos de Tarapacá, que se ha puesto como meta tener un segundo Patrimonio Mundial de la Humanidad en nuestra Región. “Es un esfuerzo mancomunado -dice-, en el cual ha estado trabajando mucha gente, durante mucho tiempo; ahora queremos avanzar y, ojalá, concluirlo”.

Los Geoglifos de Pintados están emplazados a 95 kilómetros de Iquique, en la comuna de Pozo Almonte y a unos 1.035 metros sobre el nivel del mar. En este lugar se han identificado más de 60 paneles que incluyen alrededor de 450 figuras, ocupando un área de varios km2 en una longitud de tres a cuatro kilómetros. Una expresión de arte rupestre que solo existe en seis países, por lo que se trata de un patrimonio único en el planeta. Por esta razón se avanza en la campaña para la postulación oficial de los Geoglifos de Pintados como nuevo sitio Patrimonio de la Humanidad.  

“Es un camino largo que involucra un trámite nacional y uno internacional, ante la UNESCO. Primero hay que estar en la Lista Tentativa Nacional, donde están todos los candidatos que postulan a convertirse en Sitio de
Patrimonio Mundial”.

“Esta es una idea que parte con la Senadora Luz Ebensperger, el Diputado Renzo Trisotti, el Intendente de Tarapacá Miguel Ángel Quezada, el Director Regional de Conaf, Juan Ignacio Boudón, el gestor cultural Pablo Cañarte, entre otros. Ellos fueron los que comenzaron a realizar las gestiones tendientes a proteger el Sitio de Pintados. Obviamente, mucho antes, hay que destacar el trabajo de numerosos especialistas que han trabajado en torno del tema como, por ejemplo, el Doctor Lautaro Núñez, el Profesor Luis Briones y la arqueóloga Cora Moraga, por mencionar algunos”, señala Chong. “El año 2019 me invitaron a formar parte de este grupo y me solicitaron asumir como Presidente de la Fundación. Mi rol tendrá  que ver con aspectos administrativos y una visión científica, pero con el apoyo de un grupo de arqueólogos y otros profesionales especialistas en patrimonio científico”.

geoglifos-pintados-patrimonio-mundial-foto-franco-miranda
Fotografía: Franco Miranda

LISTA TENTATIVA

-Cuál es el camino, el derrotero de esta postulación de Patrimonio Mundial de la Humanidad? 

-Es un camino largo que involucra un trámite nacional y uno internacional, ante la UNESCO. Primero hay que estar en la Lista Tentativa Nacional, donde están todos los candidatos que postulan a convertirse en Sitio de Patrimonio Mundial. Ahí competimos con lugares significativos, como las Iglesias de Chiloé, como el edificio de La Moneda, las Momias del Chinchorro, etc. Además, el proceso en sí implica mucha inversión de esfuerzo, tiempo y dinero. A eso hay que sumar trámites largos, porque las verificaciones de UNESCO son muy severas y requieren una serie de condiciones que tienen que irse plasmando en el tiempo. Yo no creo que en vida vaya a ver el final de este proceso, pero lo importante es iniciarlo y el mérito es de terceros; de aquellos que en su momento pusieron en valor estos geoglifos y de las instituciones y personas que están trabajando ahora.

-¿Por qué los geoglifos deberían estar en una categoría de Patrimonio Mundial de la Humanidad?

-Le voy a comentar como lo veo yo, que soy nortino. Es importante entenderlo así. He trabajado como geólogo en el desierto durante más de cincuenta años; por tanto, el Desierto de Atacama está integrado a mí. En este ambiente uno se acostumbra a dialogar con paisajes invisibles, con rocas, con fósiles, pero lo más impresionante de todo es cuando uno se encuentra con la presencia de los seres humanos que nos precedieron. Cuando uno tiene, por ejemplo, un percutor, usado para hacer cabezas de flechas y sabe que esa herramienta estuvo en la mano de una persona hace miles de años atrás, es algo que no tiene símil. Esos mensajes del pasado son impagables y entonces uno, como ser humano, se siente con la obligación cívica, ética, de proyectarlos hacia el futuro. Es una herencia.

geoglifos-patrimonio-mundial-2

-¿Como las pinturas de la Cueva de Altamira, en España?

-Exactamente. Recuerde que al principio pensaban que eran falsas, porque no se pensaba que el hombre del pasado tuviera ese desarrollo artístico de tan alto nivel, hasta que se demostró que eran auténticos mensajes de verdaderos artistas. En ese momento la gente comenzó a preguntarse porqué pintaban aquellos hombres. Y es algo natural: los seres humanos tratan de proyectarse hacia el futuro y decir de alguna manera “yo estuve aquí, no se olviden de mi”. Es como un grito del pasado.

MENSAJE DEL VOYAGER

-Es igual a lo que se hizo con los mensajes de la nave Apolo de 1972 y del Voyager en el año 1977. Los mensajes de astrofísicos y artistas para decirle al Universo “somos así y estamos aquí”.

-Es exactamente lo mismo. El hombre trata de perpetuarse de alguna manera. Y nosotros tenemos que respetar eso. Tenemos que ser los carteros de esos mensajes del pasado. Desde el punto de vista ético es una obligación: cuidar lo que viene del pasado y proyectarlo al futuro. Es imprescindible hacerlo. Es cosa de ver lo que ha pasado con las oficinas salitreras, como han saqueado los cementerios; lo que ha pasado con el famoso Rally Dakar, como la gente abusa del desierto. De ese desierto que está lleno de cosas espectaculares, como sus laboratorios científicos naturales. Aquí viene gente de la Nasa a estudiar; los observatorios astronómicos en Chile son los ojos del mundo. Es un lugar de privilegio. Y hay que darle la universalidad que merece.

-¿Y cómo se pueden proteger los geoglifos, que son extraordinariamente frágiles? 

-En este caso, el tema es relativamente puntual. Lo que se quiere proteger son los geoglifos de Pintados que, además, forman parte de un circuito caravanero desde Pica y que llega hasta la costa. Hay que proteger un contexto. Hay muchas cosas que están bastante maltratadas en los alrededores. La idea es proteger físicamente y estamos desarrollando, en el futuro próximo mediato, un programa para eso. Un programa más severo de protección, que va a requerir los recursos convenientes. En el Centro de Documentación se está haciendo un museo que va a tener un resguardo que es parte de la protección al acceso a los geoglifos.

“Aquí viene gente de la Nasa a estudiar; los observatorios astronómicos en Chile son los ojos del mundo. Es un lugar de privilegio. Y hay que darle la universalidad que merece”.

-También, me imagino, ¿va a servir para estudiar y ahondar en los misterios que todavía rondan en torno de estos temas?

-El desarrollo de la Ciencia es en beneficio de todo el mundo y sus resultados también, por lo tanto, sus resultados son globales y, en el marco de esta globalidad, nosotros queremos formar equipos de gente que quiera integrarse y ayudar en este tema. Queremos trabajar con ellos en una organización seria, profesional, de objetivos precisos, de manera que podamos avanzar en el conocimiento de las incógnitas que rodean a este lugar. Serán los especialistas los que nos entreguen respuestas y nos enseñen caminos. Esto pasa por lo físico, por lo científico, por muchas cosas. Y eso es una parte importante de lo que forma los objetivos de esta Fundación Geoglifos de Tarapacá.

-¿Se han puesto alguna fecha, algún plazo, para realizar todo esto?

- Hay etapas. La más próxima es postular a la Lista Tentativa. Para lograr ese objetivo hemos avanzado conversaciones con la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, señora Consuelo Valdés y también con el subsecretario del Patrimonio, señor Emilio de la Cerda, buscando los antecedentes para proceder de la manera más adecuada posible. Estamos preparando un documento que estará listo ahora, en el mes de Octubre, para presentar esa solicitud. Y estamos trabajando también para consolidarnos con más gente, buscando el apoyo de profesionales que dominan estos temas. Hay todo un programa que es extenso y complejo.

-¿Hay algún referente en estas materias? ¿Lo que se ha hecho en Perú con las líneas de Nazca, por ejemplo?

-Cuando uno va aprendiendo, sabe y conoce sobre la inversión en tiempo, talento y recursos en ese tema; cuando lee y escucha a los científicos que han estado trabajando ahí, la metodología que describen, uno siente que estamos lejos, pero en el camino correcto. Hay mucha inversión, mucho dinero, mucho talento, mucho tiempo… muchísima gente trabajando ahí. Y han logrado lo que nosotros queremos lograr: integrar a nuestra gente, para que nos ayuden con este tema y, por cierto, Nazca es un referente de primer orden. Cuando se escuchan las presentaciones y se leen las comunicaciones científicas, se va aprendiendo y ya buscaremos los medios para aumentar nuestro conocimiento sobre la base de tanta experiencia previa. 

-¿Y existen los profesionales calificados para trabajar en este tema en nuestro país?

-Por supuesto, hay arqueólogos, antropólogos y otros especialistas muy valiosos en Chile. Por ejemplo, en la Universidad de Tarapacá, en la Unap y en la Universidad Católica del Norte, hay especialistas de primer nivel que son muy capaces y que pueden llevar adelante cualquier trabajo de esta naturaleza. De hecho, muchas de las personas que han estado liderando estos temas pertenecen a esas instituciones y lo han levantado de manera profesional a través de sus investigaciones, sus publicaciones o sus libros. Ahora, lo que está claro es que el camino que debemos recorrer es largo y, además, complejo. Pero hay que hacerlo, de eso no cabe ninguna duda.

geoglifos-pintados-patrimonio-mundial-3


GUÍAS PARA LOS VIAJEROS DE OTROS TIEMPOS

Los geoglifos fueron construidos por pueblos prehispánicos en las laderas de los cerros entre los años 700 y 1500 d.C., y en la mayoría de ellos se utilizó una técnica en la que se extrae material superficial del cerro, para generar un contraste entre la superficie removida y la natural. En ellos se representan figuras geométricas, zoomorfas y antropomorfas. Se estima que fueron realizadas para cumplir funciones de guía en las rutas, útiles para las caravanas de viajeros que atravesaban distintas zonas ecológicas, comunicando la pampa con valles, quebradas, cordilleras y zonas costeras. Se especula también que pudieron ser utilizadas para señalar flujos de agua, acompañar ritos locales o bien representar pertenencia.

Del análisis estilístico de las figuras se han establecido algunos contactos y relaciones culturales con Tiwanaku, cuya influencia se extiende por toda el área andina entre los años 500 y 1450 d.C. También los senderos que pueden observarse en Pintados formaban parte de un amplio sistema de rutas y caminos que atraviesan el desierto, lo que da cuenta del nutrido intercambio político, económico, cultural y religioso que vinculaba a los distintos pueblos que habitaban esta región antes del arribo de los colonizadores europeos. Debido a su importancia arqueológica, histórica y patrimonial, el Sitio de Pintados fue declarado Monumento Nacional en el año 1969. Posteriormente fue incluido en el territorio que abarca la Reserva Nacional de la Pampa del Tamarugal, creada por Decreto del Ministerio de Agricultura en 1988. 

Fuente: Consejo de Monumentos Nacionales.

Te puede interesar

Boletín de noticias

Redes Sociales

Twitter

Facebook






 

Te puede interesar